martes, 25 de agosto de 2026

El Plan Nacional de Desarrollo: ¿realmente sabemos para qué sirve?

El Plan Nacional de Desarrollo: ¿realmente sabemos para qué sirve?

Cuando escuchamos hablar del Plan Nacional de Desarrollo, muchas veces pensamos que es un documento más que hace el Gobierno y que solamente les interesa a los políticos o a las personas que trabajan en las entidades públicas. Sin embargo, después de conocer un poco más sobre el tema, considero que es algo que debería interesarnos a todos, porque de una u otra manera termina influyendo en nuestra vida diaria.
El Plan Nacional de Desarrollo, conocido como PND, es básicamente la ruta que establece el Gobierno para trabajar durante los cuatro años de su periodo. Allí se plantean las principales necesidades del país, los objetivos que se quieren alcanzar y las acciones que se van a realizar para tratar de solucionar diferentes problemas. En otras palabras, es como una guía que le permite al Gobierno organizar sus prioridades,algo que me parece importante entender es que el Plan Nacional de Desarrollo no significa simplemente decir “vamos a mejorar la educación” o “vamos a construir más viviendas”. Detrás de cada propuesta debe existir una planificación. Se debe pensar cuánto cuesta, de dónde van a salir los recursos, quiénes serán los responsables y cómo se va a saber si realmente se cumplió lo que se prometió.
Esto último me parece bastante importante, porque muchas veces durante las campañas políticas escuchamos propuestas que suenan muy bien, pero después no nos preguntamos qué pasó con ellas. Por eso el Plan de Desarrollo sirve también para poder hacer seguimiento a las acciones del Gobierno y comparar lo que se propuso con lo que finalmente se realizó; Además, el Plan Nacional de Desarrollo no se hace pensando solamente en Bogotá. Colombia tiene regiones con necesidades muy diferentes. No es lo mismo hablar de las necesidades de una ciudad grande que de un municipio pequeño o de una zona rural. Por eso la planeación también debe tener en cuenta a los departamentos y municipios y las necesidades particulares de sus habitantes.

Un ejemplo que permite entender esto mejor es lo que ocurre actualmente con la reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto ocurrido en Colombia en agosto de 2026. Después de una emergencia de este tipo, el Gobierno tiene que destinar recursos para atender a las familias afectadas, reparar viviendas y recuperar infraestructura. Esto significa que aparecen necesidades que posiblemente no estaban contempladas de la misma manera antes de que ocurriera la emergencia y  aquí es donde podemos ver que planear no es tan sencillo como parece.
El Estado tiene recursos limitados y existen muchas necesidades al mismo tiempo. Se necesitan recursos para educación, salud, seguridad, vivienda, carreteras, agricultura, empleo y muchas otras áreas. Si aparece una emergencia que requiere una cantidad importante de dinero, el Gobierno tiene que tomar decisiones sobre cuáles serán sus prioridades y cómo va a distribuir los recursos.

Por eso considero que un buen Plan Nacional de Desarrollo no debería ser solamente un documento lleno de metas. También debería ser realista. No sirve de mucho establecer cientos de proyectos si después no existen los recursos suficientes o la capacidad para ejecutarlos.
Otro aspecto que me llamó la atención es que en la elaboración del Plan Nacional de Desarrollo existe participación de diferentes sectores. Esto es importante porque el Gobierno no debería tomar todas las decisiones sin escuchar a las personas que finalmente van a ser afectadas por ellas. Las comunidades conocen muchas veces de primera mano los problemas que tienen sus territorios y pueden aportar ideas que desde una oficina en Bogotá posiblemente no se conocen.
También es importante diferenciar el Plan Nacional de Desarrollo de los planes de desarrollo de los departamentos y municipios. Cada nivel de gobierno tiene sus propias responsabilidades y debe establecer sus prioridades. Por ejemplo, un alcalde puede plantear dentro de su plan de desarrollo mejorar determinadas vías de su municipio, mientras que el Gobierno Nacional puede tener programas de infraestructura que apoyen proyectos de mayor alcance.
Todo esto demuestra que la planeación del Estado funciona en diferentes niveles y que, si existe una buena coordinación, los recursos pueden utilizarse de una manera más organizada. Pero, desde mi punto de vista, uno de los mayores problemas no está en crear el Plan de Desarrollo, sino en lograr que realmente se cumpla.
Muchas veces los ciudadanos conocemos las propuestas de un candidato antes de las elecciones, pero después de que gana dejamos de hacer seguimiento. Cuando termina el periodo de gobierno, pocas veces nos detenemos a revisar cuáles fueron las metas alcanzadas y cuáles quedaron pendientes. Considero que como ciudadanos también tenemos una responsabilidad: conocer estos planes y exigir que se cumplan.

En mi opinión, el Plan Nacional de Desarrollo es importante porque permite convertir las ideas de un Gobierno en acciones concretas. Pero para que realmente funcione debe existir una buena planeación, recursos suficientes, transparencia y seguimiento.

También creo que los ciudadanos deberíamos interesarnos más por estos temas. Puede parecer algo aburrido o muy relacionado con la administración pública, pero cuando hablamos de una carretera que necesita mantenimiento, de un hospital que requiere recursos, de programas de vivienda o de ayudas para los campesinos, estamos hablando precisamente de decisiones que hacen parte de la planificación del Estado.

Por eso, después de analizar qué es el Plan Nacional de Desarrollo, considero que no deberíamos verlo simplemente como un documento que se presenta al comienzo de un periodo presidencial. Es una herramienta que puede ayudar a organizar el país y a establecer prioridades, pero su verdadero valor se demuestra cuando esas metas pasan del papel a la realidad.

Al final, la pregunta que deberíamos hacernos como ciudadanos no es solamente qué promete un Gobierno, sino también qué está haciendo para cumplirlo, cuánto está gastando y qué resultados está entregando. Porque un plan puede estar muy bien escrito, pero lo verdaderamente importante es lo que logra cambiar en la vida de las personas.

jueves, 29 de noviembre de 2018

CONCEPTOS PRINCIPALES DE LA UNIDAD 3



BIENVENID@ AL BLOG DE RUTH


Paulo Freiré y la Pedagogía del Oprimido

Este estudio es una visión sobre las ideas del educador brasilero PAULO FREIRÉ (1921-1997), uno de los grandes educadores latinoamericanos del siglo XX. Su objetivo es señalar el ideario de Freiré sobre el carácter político del problema educativo y la necesidad de crear una escuela popular en el ·mito latinoamericano. Plante un movimiento de educación de base, que se ha llamado ´Método Freiría de la pedagoga liberadora, que centraliza sus ideas educativas en su obra la ´Pedagoga del Oprimidos. A través de la alfabetización y la educación popular, el pedagogo brasilero señala la importancia de crear una conciencia colectiva en las masas populares sobre su realidad y sobre la necesidad de una pedagoga de la liberación para llegar a la justicia social
paulo freiré (1991-1997

conoció y estudio la obra ´Pedagogía del Oprimidos del educador
brasilero Paulo Freiré, la cual escribir en Chile cuando su autor estaba desterrado por el gobierno militar del Brasil, Esta obra es una de las mas estudiadas sobre la educación popular en el mundo, y ha tenido traducción en mas de 20 idiomas , El mundo de los oprimidos busca su liberación y lucha contra sus opresores. En todos sus anhelos de cambio, tiene la oposición de quienes tienen el poder, la riqueza y la tierra. Cuando los oprimidos en América Latina lucharon por la Reforma Agraria, para poseer tierras y ser propietarios, encontraron la oposición de los opresores. Asimismo en la educación, pues solamente se llega a ella en su plenitud y calidad con la ´educación bancarias, propia para los privilegiados, y muy difícil para los oprimidos .En su obra ´Pedagogía del oprimidos, el educador Freiré dice que las masas oprimidas deben tener conciencia de su realidad y deben comprometerse, en la praxis, para su transformación. En ello tiene gran solución la educación, pues la pedagogía del oprimido busca crear conciencia en las masas oprimidas para su liberación. La alfabetización del oprimido debe servir para enseñarle, no solamente las letras, las palabras y las frases, sino lo mas importante, ´la transmisión de su realidad y la creación de una conciencia de liberación para su transformación en un hombre nuevo.

El concepto de Pedagogía Crítica

 La pedagogía es el estudio del problema educativo, la reflexión y revisión científica del quehacer educativo, de sus diversas relaciones y temáticas; cómo se manifiesta social mente en el día a día, lo que ha hecho y ha sido la educación hasta el día de hoy, lo que es y lo que hace la educación Vol. 5 No. 10 | Enero - Junio de 2011 | Medellín - Colombia | ISSN: 1909-2814 3 actualmente en lo concreto y lo cotidiano y lo que debería hacer en el futuro.

Se llama pedagogía crítica porque responde a varias visiones y corrientes teóricas sobre los aspectos sociales, culturales, políticos y educativos de la escuela (entiéndase la escuela como la educación formal de O grado a la universidad), el hombre y la sociedad tales como:
 1) El movimiento neo marxista expuesto por Gramsci, Althusser, Bourdieu, Passeron
 2) contribuciones de Foucault, y Lacan
 3) las teorías críticas orientadas por Habermas, filósofo alemán y principal exponente de la escuela          de estudios filosóficos de Frankfurt, inspirada en la teoría marxista.
 4) los enfoques derivados de la escuela de Frankfurt por Carr y Kemmis
 5) la perspectiva teórica sociológica y educativa del movimiento de la sociología de la educación que       nace paralelamente en Estados Unidos y Gran Bretaña por la necesidad de profundizar en la                 complejidad de la educación como fenómeno social representada por Henry Giroux, Michel                  Apple  y  Peter McLaren, y
 6) el pensamiento latinoamericano desde la obra Paulo Freire educador de adultos, educador popular      considerado el más importantes pedagogos del siglo XX en América Latina, perteneciente a la             más reciente corriente de educación para la democracia.
   
Para la pedagogía crítica la escuela es un espacio cultural que afirma la auto transformación del educando, es un espacio de preparación para la construcción de una sociedad más justa cultivando habilidades sociales para dicha construcción, concibe al profesor como un intelectual crítico reflexivo, transformador con habilidades pedagógicas- políticas para suscitar la toma de conciencia en la clase popular, trabajadora y ayudar a ésta, a desarrollar su liderazgo y compromiso en la lucha colectiva. Concibe el educador como crítico, transformador y reflexivo que tiene un fuerte componente intelectual en sus acciones y no sólo es un técnico, tiene la posibilidad para transformar la tarea educativa desde dos ángulos:
La primera es rompiendo el circulo vicioso de la academia y ponerse a trabajar con los movimientos sociales: (minorías étnicas, movimiento social femenino, ecologistas, jóvenes, defensores de derechos humanos, obreros, campesinos etc.) y
 la segunda es ajustando la idea del discurso a la acción de la práctica cotidiana. A la pedagogía crítica le interesa que la escuela sea una y que se establezca en tres fases:
Una primera fase, donde se forma la cultura general que armonice el trabajo intelectual y manual. Una segunda fase, donde priorice la formación y la participación del adolescente, fomentándose la creatividad, la auto disciplina y la autonomía.
Finalmente vendría una fase de especialización. En este proceso se torna fundamental el papel del profesor que debía prepararse para ser dirigente e intelectual.
El diálogo, herramienta metodológica de la pedagogía crítica
La concientización como el despertar de una conciencia crítica y el surgimiento de nuevos pensamientos producto de la relación hombre-mundo implicando el conocimiento de la realidad para transformarla y unirla a la acción; tiene un valor fundamental, es el centro del pensamiento educativo de ésta perspectiva de la pedagogía y desde allí podemos decir que la pedagogía critica interpreta y analiza el proceso formativo, sus implicaciones en las tareas y la profesión docente, la escuela, el currículo, el aula de clase y sus propuestas teóricas sobre la enseñanza y la investigación.

Pedagogías Emergentes


Aún debemos aprender el arte de vivir en un mundo sobresaturado de información. Y también debemos aprender el aún más difícil arte de preparar a las próximas generaciones para vivir en semejante mundo. (Bauman, 2007: 46)

La calificada como “revolución tecnológica”, según diferentes indicadores, remueve los cimientos de la sociedad contemporánea. Hasta se ha convertido en el comodín al que recurrir para explicar casi cualquier situación. Sin embargo, transcurre en medio de no pocas evidencias sobre “el carácter contradictorio del proceso de globalización y la diversidad de las trayectorias tecnológicas y de sus efectos” (Castells, 2007: 176). A pesar de lo cual prevalece un discurso en torno a las tecnologías dominado por los dogmatismos, las promesas, las explicaciones causales y anticipación del futuro que luego no coincide del todo con las experiencias de la vida diaria. La lógica que vertebra este discurso descalifica cualquier observación crítica o cuestionamiento que pueda hacerse del modelo social y político en el que se sustenta la citada revolución. Quienes practican la “divergencia” discursiva tienen todas las probabilidades de ser desautorizados y etiquetados de ludditas, indocumentados o trogloditas, y hace esta afirmación nada menos que Stoll (2001: 95).


Es difícil valorar si las TIC provocan o no una revolución en los contextos y en las prácticas de enseñanza, pero sí es obvio que su presencia suscita dudas y zozobra entre los profesionales e interesados por la educación. Coyuntura en la que aparece lo que calificamos como “pedagogías high tech” -podrían llamarse de otras muchas maneras- que son parte del nuevo modelo de acción humana y se fundan en los principios que rigen la convergencia. Nada más lejos de nuestra intención que asumir cualquier forma de determinismo tecnológico, sí admitimos en cambio la interdependencia sistémica, porque es la lógica constitutiva de la convergencia tecnológica. La convergencia tecnológica, como destacamos anteriormente, no es asunto exclusivo de los laboratorios en los que se desarrolla la tecnociencia, sino que intervienen de forma decisiva factores políticos, económicos, sociales y culturales. La convergencia a todos los efectos, es parte sustantiva de la globalización o mundialización en tanto que nombra la fase actual del capitalismo.

Es una pedagogía que se piensa y fundamenta en clave de la lógica inherente a las tecnologías que van apareciendo y no como campo que debe pensar la educación con autonomía de criterio en función de las peculiaridades de la sociedad convulsionada por las TIC. En otro lugar (San Martín Alonso, 2004), asociábamos estas pedagogías al e y b-learning, pero ahora tratamos de ir un poco más allá.
No es nuestro papel tratar de adivinar el futuro, por ello en este monográfico presentamos una serie de trabajos con el propósito de invitar a reflexionar sobre el aquí y ahora de una pedagogía subyugada por unas tecnologías que convergen en diseño y funciones hasta convertirse en “extensiones” de las capacidades humanas. Semejante potencial de ningún modo puede ignorarse desde la pedagogía, reglada o no, pero tampoco se debe caer en el encantamiento seguidista y, como les sucediera a los usureros habitantes de Hamelin, por deshacerse de los ratones se quedaron sin niños.

El relato que vertebra el monográfico no quedaría completo sin las aportaciones recogidas en la miscelánea, configurado por un conjunto variado de textos pensados desde diferentes áreas de conocimiento. Unos elaborados a partir de los datos obtenidos en el trabajo de campo, mientras que otros se centran en la revisión documental. Unos y otros abordan cuestiones relevantes con las que completar e incluso polemizar con ideas y planteamientos recogidos en los primeros textos de este monográfico. Llama la atención la preocupación que late en la mayoría de ellos por el actor principal del encuentro pedagógico: el profesorado. Figura desdibujada en las pedagogías high tech, pero que parece imprescindible redefinir su rol y funciones de acuerdo con los desafíos educativos de la sociedad de nuestros días. Desafíos que pasan por una pedagogía plural, divergente, equitativa y democrática que, estoy seguro, todas las autoras y autores que participamos en este número ponemos nuestro empeño en hacer posible.







martes, 20 de noviembre de 2018

viernes, 16 de noviembre de 2018

COMIDA DE MI PUEBLO



RECETA
ingredientes
3 libras de espinazo de cerdo       
6 hojas de repollo picadas
Resultado de imagen para cuchuco de maiz boyacense300 gramos de cuchuco de maiz
1/2 libra de papa criolla sin pelar
1/2 libra de papa pastusa
2 libras de arveja verde
1 libra de habas
1 cebolla picada finamente
Ajo, sal y cebolla larga al gusto
Preparación
Se cocina el espinazo de cerdo en olla a presión por 15 minutos o hasta que este blando, junto con los ajos, la cebolla, la sal y la pimienta
Luego se saca el espinazo y se agregan las arvejas, las habas, las papas corrientes y las papas criollas dejando hervir a fuego normal por 20 minutos
Se pica el espinazo en trozo y se agrega junto con el cuchuco de maíz, se deja cocinar otros 15 minutos más. Se sirve acompañado de cilantro.

Mi hermosa Aquitania


Bienvenida

HOLA COMO ESTÁN ESTE ES MI BLOGGER